La Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General del Estado, ejecutó la Operación Muralla, un despliegue que tras casi un año y medio de investigación logró desarticular piezas clave de la organización criminal “Comandos de la Frontera”, vinculada al narcotráfico, tráfico de armas, minería ilegal y actos de violencia y terrorismo. La estructura está señalada por estar detrás de hechos que cobraron la vida de 19 personas, entre ellas 11 militares asesinados en Alto Punino y tres policías muertos en Joya de los Sachas, además de otros 25 homicidios en las provincias de Orellana, Sucumbíos y zonas aledañas.
Durante el operativo se realizaron 14 allanamientos simultáneos en Orellana, Sucumbíos y Guayas, con la participación de 122 servidores policiales y 14 funcionarios de la Fiscalía. Fueron capturados cuatro presuntos cabecillas y responsables directos, identificados con los alias Mazón, Meneses, Raquetilla y Coche, integrantes de la estructura operativa y logística del grupo delictivo. La intervención también ha permitido causar una afectación económica superior a los 600 millones de dólares contra las finanzas de la organización.
Las autoridades destacaron que esta acción no es un hecho aislado, sino el inicio del desmantelamiento total de la red, sus rutas de abastecimiento y su capacidad para movilizar personas y armamento entre Ecuador y Colombia. El Gobierno del presidente Daniel Noboa reafirmó que no habrá retrocesos frente al crimen organizado y el terrorismo, y comprometió que la búsqueda de justicia por las víctimas, incluidos los efectivos de la fuerza pública, no cesará hasta llevar a todos los responsables ante la ley.


