Transcurrida una semana desde los terremotos del 24 de junio en Venezuela, continúan las labores de rescate y recuperación. Los sismos, que coincidieron con el feriado por la Batalla de Carabobo y San Juan Bautista, alcanzaron magnitudes entre 7,2 y 7,5 grados —mayores a las registradas hace seis décadas— y causaron daños graves, especialmente en el estado La Guaira, además de Aragua, Carabobo, Falcón, Sucre y la capital Caracas.
Hasta el 1 de julio se contabilizaron 11.267 personas heridas. Las tareas de auxilio cuentan con el apoyo de brigadas provenientes de 31 países, con más de 3.000 voluntarios, y también ha llegado ayuda humanitaria con alimentos, insumos médicos y ropa para los damnificados.
Al cierre de la jornada del miércoles, los equipos de rescate seguían trabajando intensamente: llevaban más de 60 horas intentando liberar a una persona que permanecía atrapada bajo los escombros de un edificio derrumbado en La Guaira, la zona más afectada por el fenómeno.


